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Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes, y los que están en diferentes naciones, ministros y sus congregaciones; y también el misionero doctor Miguel Bermúdez Marín allá en Ciudad México, República Mexicana. Reciban todos mis saludos, y que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes, y nos abra hoy las Escrituras y el entendimiento para comprender. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Para esta noche tenemos la introducción al estudio bíblico del próximo domingo (pasado mañana), titulado: “LA SIMIENTE REAL DE ABRAHAM”. Para lo cual leeremos en Gálatas, capítulo 3, versos 6 al 9, y dice de la siguiente manera:

“Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.

Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.

Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.

De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham”.

Y leemos el mismo capítulo 3, verso 16:

“Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo”.

Y en el capítulo 3, verso 29, dice:

“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”.

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

“LA SIMIENTE REAL DE ABRAHAM”.

Encontramos que esta Simiente Real de Abraham es la simiente que heredará el Reino de Dios; los herederos del Reino, pues son los miembros de la Realeza celestial del Orden de Melquisedec, de la cual Cristo es —según el Orden de Melquisedec— el Rey, Sacerdote y Juez.

Él en Su cuerpo angelical le apareció a Abraham, y le dio pan y vino a Abraham, en el capítulo 14 de Génesis.

Este Melquisedec es Cristo en Su cuerpo angelical, el cual es el Sumo Sacerdote celestial del Templo celestial, y también es el Rey de reyes y Señor de señores, y también Él es el Juez de toda la Tierra.

Y la descendencia de Abraham, la descendencia Real de Abraham (la cual es: los miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo, los cuales han nacido de nuevo y han nacido en el Reino de Dios) son los hijos de Abraham, de los cuales habla San Pablo en estos pasajes que hemos leído. Estos son los herederos del Reino de Dios, estos son los miembros de la Realeza del Reino de Dios que será establecido en este planeta Tierra, en el territorio de Israel, con capital Jerusalén.

Y cuando esté establecido el Reino de Dios en la Tierra, que será la restauración del Reino de David, Israel recibirá la bendición más grande que jamás haya recibido y haya tenido en medio de Israel manifestada: tendrá el Reino del Mesías judío que está prometido para Israel, tendrá al Hijo de David sentado en el Trono de David reinando en ese Reino de David restaurado, que es el Reino de Dios en la Tierra que será por mil años y luego por toda la eternidad.

Estamos muy cerca de que la simiente de Abraham según la promesa, reciban la bendición de la adopción física con la glorificación de sus cuerpos físicos; y para los que ya partieron, con la resurrección en cuerpos eternos y glorificados.

La simiente de Abraham es la Simiente Real de Abraham, que está formada por los creyentes en Cristo nacidos de nuevo, que forman la Iglesia del Señor Jesucristo; por lo tanto tienen bendiciones celestiales para materializarse aquí en la Tierra, e Israel recibir grandes bendiciones prometidas de parte de Dios con la manifestación, con el cumplimiento de la Simiente Real de Abraham.

Pasado mañana, que es domingo, continuaremos con este tema de “LA SIMIENTE REAL DE ABRAHAM”, en donde esperamos de parte de Dios, en el estudio bíblico que tendremos de escuela bíblica, ver muchas cosas importantes para nosotros y para el pueblo hebreo.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Si hay alguna persona que no ha recibido a Cristo todavía, aquí presente o en alguno de los países que están escuchando en esta ocasión, puede pasar al frente, y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino; para lo cual, puede pasar al frente y oraremos por usted.

En los diferentes países también pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo, pueden pasar al frente para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo por todos los que estarán recibiendo a Cristo como Salvador en esta ocasión.

Vamos a estar puestos en pie para hacer la oración por todos los que están recibiendo a Cristo como Salvador en diferentes países que están conectados con esta transmisión.

Con nuestros ojos cerrados:

Padre nuestro que estás en los Cielos, vengo a Ti con todas estas personas que están recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador. Recíbeles en Tu Reino. Te lo ruego en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Y ahora repitan conmigo esta oración, los que han venido a los Pies de Cristo en esta ocasión en diferentes naciones:

Padre celestial, vengo a Ti con todas estas personas que han recibido a Cristo como único y suficiente Salvador. Te ruego los recibas en Tu Reino y produzcas en ellos el nuevo nacimiento, luego de ser limpiados con Tu Sangre preciosa de todo pecado y ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo. Señor, los encomiendo en Tus manos.

Repitan conmigo:

Escuché la predicación del Evangelio y nació Tu fe en mi alma, en mi corazón.

Creo en Tu Primera Venida. Creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados. Creo en Tu Nombre como el único nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvos.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador. Doy testimonio público de Tu fe en mí, y te recibo como mi único y suficiente Salvador.

Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre, y produzcas en mí el nuevo nacimiento.

Te lo ruego en el Nombre del Señor Jesucristo, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén.

Los que han venido a los Pies de Cristo en diferentes países, bien pueden ser bautizados; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

Cristo dijo: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”. [San Marcos 16:15-16]. Por lo tanto, bien pueden ser bautizados conforme al mandamiento de Cristo nuestro Salvador; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Y nos continuaremos viendo eternamente en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Que Dios les bendiga y les guarde; y hasta pasado mañana (o sea, el próximo domingo), Dios mediante, para estar en la escuela bíblica y tener el tema de estudio bíblico: “LA SIMIENTE REAL DE ABRAHAM”.

Continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dejo con ustedes aquí en Puerto Rico al reverendo José Benjamín Pérez, y en cada país dejo al ministro correspondiente, para que les indiquen cómo hacer para ser bautizados en agua los que han recibido a Cristo como único y suficiente Salvador.

Con nosotros aquí el reverendo José Benjamín Pérez y en cada país el ministro correspondiente.

Que Dios les bendiga y les guarde, y pasen todos muy buenas noches; y que Dios les acompañe en vuestro regreso a vuestros hogares. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

“LA SIMIENTE REAL DE ABRAHAM”.

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