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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes, y los que están conectados a través del satélite Amazonas o de internet.

Que las bendiciones del Ángel del Pacto, Jesucristo, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también.

Un saludo muy especial al misionero internacional, doctor Miguel Bermúdez Marín allá donde se encuentra, en Quito, Ecuador; y al reverendo doctor Francisco Martínez y a toda la congregación; también a la congregación en Cayey, Puerto Rico, y al reverendo José Benjamín Pérez, y a todos los ministros en los diferentes países junto a sus congregaciones.

Expreso mi agradecimiento por el respaldo que todos unidos hemos realizado en favor del proyecto de La Gran Carpa Catedral, y felicitar también a aquellos que han superado la meta, y los que la superarán en este ciclo: Que Dios les recompense espiritualmente y materialmente.

Para este domingo, 11 de marzo del 2018, tendremos como tema de estudio bíblico: “LA INTRODUCCIÓN AL MILENIO”.

Quiero leer unas escrituras importantes, que se estarán cumpliendo en este Reino Milenial del cual la Escritura nos habla. Apocalipsis, capítulo 20, versos 4 al 6, dice así:

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años”.

Este es el Reino Milenial del Mesías-Príncipe, que será establecido en este planeta Tierra.

Vean, en San Mateo, capítulo 20, verso 20 en adelante, nos habla de este Reino cuando los hijos de Zebedeo, Jacobo (que es Santiago) y Juan el discípulo amado, fueron con su madre a los pies de Jesús para hacerle una petición; era una petición muy importante para Jesucristo concederla a ellos. Veamos. Capítulo 20, verso 20 en adelante, de San Mateo:

“Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.

Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.

Él les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.

Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos”.

Aquí la madre de Jacobo y Juan querían, ellos tres, tener una posición en el Reino de Cristo, la cual será dada al vencedor de Apocalipsis, capítulo 3, verso 20 al 21, y dice aquí:

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

En este pasaje apocalíptico que hemos leído el Señor Jesucristo da a conocer que la posición de sentarse con Cristo en Su Trono está ya predestinada por Dios para el vencedor que aparecerá en la Tierra en el tiempo final, y que será el mensajero de la Edad de Piedra Angular. Ese será el que herederá esa bendición que querían Jacobo y Juan el discípulo amado.

Todo está planificado por Dios en el Reino de Dios.

Por lo tanto, ese será también el que recibirá la bendición de Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, que dice:

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”.

O sea que está prometido un nombre nuevo en la piedrecita que recibirá el vencedor del tiempo final.

También en el mismo capítulo 2, verso 26 en adelante, dice:

“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

y le daré la estrella de la mañana.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Aquí esto es una bendición para el vencedor también, y que en este tiempo final será cumplida esa promesa.

Todo esto tendrá su cumplimiento en la Edad de Piedra Angular, y por consiguiente en el mensajero de Edad de Piedra Angular.

También en el capítulo 3 de Apocalipsis, versos 11 al 13, dice:

“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Sobre el vencedor tenemos la promesa de que Dios va a escribir el Nombre de la ciudad de nuestro Dios, el Nombre de la Nueva Jerusalén, y va a escribir también sobre él Su Nombre Nuevo. Es una promesa Divina; por lo tanto, esa promesa será cumplida en la Edad de Piedra Angular. Para el Reino Milenial ser establecido en esta Tierra, tendrá un nuevo orden aquí en la Tierra.

Siempre los discípulos del Señor Jesucristo querían saber cuándo vendría el Reino de Dios para ser establecido en la Tierra. En el Monte de la Transfiguración fue mostrado el Orden de la Venida del Reino de Dios, donde aparecieron con Jesús glorificado, aparecieron allí el profeta Elías y el profeta Moisés; ese es el Orden para la Segunda Venida de Cristo.

Por lo tanto, vigilemos en este tiempo, estemos atentos, entendamos que estamos viviendo en la Edad de Piedra Angular para la introducción del Reino Milenial.

“LA INTRODUCCIÓN AL MILENIO”. Ese es nuestro tema para esta ocasión.

Por lo tanto, adelante con el video, y que Dios nos abra el entendimiento y la escrituras para entender lo que es la introducción al Milenio. Y que Dios les continúe bendiciendo a todos.

“LA INTRODUCCIÓN AL MILENIO”.

 

 

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