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“Bueno, todo el mundo atento. Todo el mundo listo que voy para arriba. Todo el mundo pendiente al arco.”

 

El proceso de construcción de la Carpa-Catedral avanza en diferentes campos de trabajo.

Para levantar la estructura en los plazos establecidos se nivela el terreno donde se eleva la construcción, se arman parrillas, se funden columnas, y dentro de los talleres se fabrican todas las piezas especiales para la armazón: moldes, pernos; y al mismo tiempo se da mantenimiento y reparación a las maquinarias.

Una de las tareas que requiere de mayor concentración y precisión es el armado de los arcos: Trabajo arriesgado, subidas con mucha adrenalina, alturas vertiginosas, maniobras a más de 25 metros para ensamblar las enormes piezas de acero que conforman la estructura.

Para ver más de cerca este soporte de la construcción, subimos a la parte más alta de la estructura.

 

JOSÉ BENJAMÍN PÉREZ. Presidente de American Constructions Bueno, aquí estamos subiendo desde el piso en tierra, nivel de tierra, hacia los 75 pies de altura, que son unos 23 – 24 metros que tiene la parte de arriba del arco.

En estos momentos estamos subiendo a la parte donde un grupo de trabajadores está haciendo el trabajo de unir los dos arcos. Ya cuando estemos arriba explicaremos el trabajo que están haciendo.

Periodista: ¿Cuántos son los equipos que trabajan continuamente en el armado de los arcos?

Bueno, son alrededor de ocho equipos. Son dos grúas: una de 90 toneladas y la otra de 60, otra de 30, tenemos dos jirafas (como les decimos nosotros), que son las que tienen puntal, como en la que estamos subiendo ahora; un sky trak, una tijerilla... O sea, son alrededor de 8 a 10 equipos que se utilizan para el ensamblaje de los arcos.

Periodista: ¿El trabajo que ellos realizan tiene un trabajo de precisión a 25 metros de altura?

Es un trabajo bien delicado, porque se está bregando con acero, acero que pesa, cada truss pesa, o sea, cada arco pesa alrededor de 42.000 libras de acero; y al ser un trabajo a tal magnitud de altura, pues le da un carácter de peligrosidad al trabajo que se está haciendo.

Yo considero, ahora que estamos a esta altura… es la primera vez que yo personalmente me subo, y verdaderamente uno valoriza el trabajo que estos hermanos están haciendo aquí arriba, que podemos decir: arriesgando sus vidas, porque es un riesgo; todo este trabajo que se está haciendo es un riesgo como quiera, y por eso siempre deseamos que ustedes oren mucho por nosotros. Es un trabajo bien delicado. Se siente la tensión aquí arriba. No es la costumbre de un ser humano trabajar a estas alturas; pero le damos gracias a Dios que ha puesto la unción en cada uno de los que están trabajando aquí.

Aquí pueden ver ustedes el trabajo que están llevando a cabo ellos. Estas piezas se ensamblan abajo. Son 5 brazos cogidos por esta tola, que es una tola especial también, es a 50 grados. Se ensambla abajo y cuando se sube, se sube la pieza, y esta (vamos a decir, podemos decirle:) araña, que tiene varios brazos, es la que empata ese arco que ustedes ven allá, que fue el primero, que se conforma con dos; le decimos uno porque se ensamblan desde abajo completos los dos; se ensambló, se instaló el otro; y para “coser” los dos arcos (para que ustedes entiendan: serían cuatro), se va poniendo desde abajo (justamente igual como se ensamblaron los primeros arcos) este “enjambre”, como ustedes ven ahí, de los brazos, de estos cinco brazos, que unen entonces los dos arcos.

Son dos personas en este lado. En el Aurora que estamos irían dos personas más para coser el otro lado.

Cada arco lleva alrededor de 1.700 tornillos con sus tuercas. Éstos, cuando la grúa sube esta pieza, ellos cazan el roto, meten el tornillo, y con el taladro de impacto ajustan y aprietan el tornillo con la tuerca.

Periodista: En estas alturas los sistemas de seguridad que ellos utilizan también son muy importantes, ¿y ellos cuentan con todo el sistema de seguridad?

Sí, ellos cuentan con todo el sistema de seguridad. Son los arneses que ustedes ven en la parte de atrás, es la soga que se amarra al equipo. Llevan su casco, sus gafas de seguridad, sus botas, y todo el equipo de trabajo que tienen es aprobado por OSHA.

Periodista: ¿Cuánto tiempo ellos tardan en hacer la conexión entre un arco y el otro?

Aproximadamente entre 25 y 30 minutos se tardan en coserlo. Es un trabajo que lo están haciendo bastante rápido, y a buen tiempo… pensábamos que se iban a demorar más. Pero el trabajo lo están haciendo muy bien, y está cayendo todo a la precisión.

Periodista: ¿Cuánto es el peso que cada arco tiene?

Cada arco pesa alrededor de 42.000 libras.

Periodista: Esta es una estructura que tiene características especiales porque, al mismo tiempo que tiene que tener solidez, es flexible por el tema de los huracanes.

Es flexible por el tema de los huracanes y los terremotos, porque al ella tener el techo en lona, y los empates de cada truss es en tornillo, no es soldado, es tornillo; eso está diseñada para resistir terremotos y también huracanes.

 

A pesar de las constantes lluvias, esta semana se concluyó con el armado de dos nuevos arcos.

El 14 de junio la Junta Directiva de La Gran Carpa Catedral, realizó un recorrido por el terreno del proyecto en compañía de los trabajadores e invitados especiales.

 

JOSÉ BENJAMÍN PÉREZ. Presidente de American Constructions Agradecemos al Señor que en este día 14 de junio nos ha permitido estar aquí en este lugar, contemplando, como ustedes pueden ver ya, esos primeros 4 arcos, que se concluyeron ayer en la noche, creo que tarde en la noche acabaron, y hoy podemos verlos levantados.

Es una victoria verdaderamente, que Dios nos ha dado de poder llegar hasta aquí, este día 14 de junio de 2013… Así también por todo lo que Dios nos ha dado hasta aquí, todos estos terrenos, como estábamos hablando ahorita: cómo Dios nos ha provisto de todo esto, y también nos ha provisto todo lo que estamos necesitando para levantar esta Gran Carpa-Catedral. Por eso el día de hoy es un día de acción de gracias. Muy agradecidos estamos al Señor por eso.

Se encuentra con nosotros también el doctor Miguel Bermúdez Marín. También es motivo de alegría y de regocijo tenerlo acá con nosotros, y que él pueda ver también con sus propios ojos el adelanto que ha tenido esta construcción. Que para nosotros era una fecha pero para Dios era otra.

Vimos cómo Dios nos ha ido dando el día más largo, porque hay veces que empezamos en la mañana y nos rinde tanto el día que decimos: “Oye Señor, yo creo que tú paraste el sol.” Y así ha sido todos estos días, y cada vez mayor es el tiempo que Dios nos da para trabajar en esta gran construcción.

Yo quería también que nuestro hermano Cheo nos explicara un poquito de lo que culminó ayer, ya que pues fue bien fundamental el trabajo que se hizo (antes de pasar al doctor Miguel Bermúdez Marín). ¿Cuál fue el trabajo de la parte de ayer, de estos cuatro arcos, o dos arcos unidos en el centro, Cheo, cómo fue?

JOSÉ RODRÍGUEZ Bueno, en el día de ayer se unieron los dos arcos que se habían instalado, con esas secciones que son en forma de X. Se instalaron 13 en el día de ayer. Yo creo que fue un récord. Los muchachos trabajaron fuerte, los muchachos que están aquí en el acero. Le doy muchas gracias a ellos también que cooperaron y se logró eso ayer.

JOSÉ BENJAMÍN PÉREZ Sí. Ayer les estaba explicando también que cuando decimos dos arcos es que, volvemos a explicar qué son dos: En realidad pues ustedes pueden contar que son cuatro columnas, pero como se explica bien y lo que es un arco, en realidad son dos. Cuando tú ves esos dos arcos, eso conforma un arco. Técnicamente es así. Pero para que los hermanos entiendan pues podemos irnos individuales, como que llevamos 4 arcos de los 47 que se van a instalar.

Bueno, con nosotros el doctor Miguel Bermúdez Marín para que nos dé así unas palabras de bendición, y luego pasar al doctor William Soto.

 

MIGUEL BERMÚDEZ MARÍN – Misionero Internacional

Estamos primeramente agradecidos a Dios por esa oportunidad y esa bendición que nos ha permitido. Y ahora poder ver esta realización de esta profecía que dio nuestro hermano Branham; digamos, el Ángel del Señor a través del hermano Branham; y tanta gente con tantas facilidades y recursos para llevar a cabo esto, y tanta gente que conocen y creen el Mensaje del hermano Branham; y si Dios nos ha dado todo esto, y nos ha dado también el material para hacer esta Gran Carpa… y la gente, porque eso es fundamental: si no tenemos la gente que puedan hacer esto, ¿cómo se puede hacer? Si no tiene la capacidad que Dios le ha dado a la gente de aquí de Puerto Rico, para dirigir, para trabajar, para hacer esto… eso es otro milagro.

Es decir, que para nosotros esto realmente es milagro tras milagro. Y el que empezó la buena obra, dice Pablo, la terminará.

Por supuesto, habrán luchas y hay, como nos dice acá una Escritura que nos estaba leyendo el pastor acá esta mañana, nuestro hermano, aquí en el libro de Nehemías, pues verdaderamente es tremendo esto acá, donde dice Nehemías 6 (aquí Benjie nos estaba leyendo esto): 9:

“Porque todos ellos nos amedrentaban…”

Habían gente que procuraban amedrentarlos, vinieron primero (unas Escrituras que nos leía él) burladores primero, vinieron a burlarse: “Que eso nunca va a realizarse, que eso es una locura, que…” Bueno… Ellos no le hicieron caso a los burladores. Vinieron entonces después, los que los amedrentaban.

“…diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada (esa obra).”

Eso era lo que ellos pensaban. Pero ¡Dios la va a terminar! Porque el que comenzó la buena obra, la terminará. No se van a debilitar las manos, sino que Dios los va a fortalecer, les va a dar más fuerzas y más habilidades; y las capacidades que les puedan faltar todavía para hacer lo demás, también se las va a dar el Señor.

Entonces dice allí que ellos decían que se les iban a debilitar las manos y no la iban a terminar.

“Ahora, pues, oh Dios (aquí está Nehemías clamando), fortalece tú mis manos.”

El Dios de la gloria va a fortalecer: “Fortalece tú mis manos.”

“Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte (esa es una profecía que estaban dando).

Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? (‘¿Se va a encerrar un hombre como yo?’ De ese temple, de ese carácter de Nehemías) ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré.

Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.

Porque fue sobornado para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado.

Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo.”

No fueron profetas de Dios, sino que eran unos profetas que estaban pagados por los enemigos para que hicieran que la obra se detuviera.

¿Ve? El programa del diablo es detener; pero el que comenzó la Obra, la perfeccionará.

Él nos ha dado todo lo necesario para seguir adelante. Se ha venido trabajando, se ha venido luchando desde que se puso ese fundamento, como dijo ahí: En el Nombre del Señor Jesucristo. Ahí se habló la Palabra y se empezó la Obra.

Y como dice Hageo en esa porción que también nos leyó el hermano William la vez pasada, que dice que desde el momento (en Hageo 2:18), desde el momento en que se pone el cimiento en la Casa de Dios, desde allí comienza Dios a bendecir, desde ese momento.

Y era muy curiosa la Palabra del profeta Hageo. Dice: “Desde este día 24 (da la fecha) del mes noveno (da el mes), que se pone el cimiento en la casa de Dios…” Dice: “¿La simiente que ustedes van a sembrar no está todavía guardada en el granero? No importa. ¿No ven flores ni siquiera en ningún árbol? No importa; pero desde este día, aunque ustedes no vean nada, yo comienzo a bendecirlo.”

Y eso fue lo que dijo también allí el hermano William, cuando él nos habló. Dijo: Hoy 28 de febrero del año 2013, cuando se pone el cimiento para esta Gran Carpa-Catedral, 50 años después, dice, de esa gran… de la nube manifestarse, se coloca este cimiento desde hoy, dice, comienza una bendición; se extenderá por todos los países, dice ahí esa bendición, no es solamente… Entonces, hay una bendición que ya empezó a caminar, y la estamos viendo. Y esa bendición va a ir creciendo hasta que se culmine toda la Obra.

 

DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO - Predicador

Muy buenas tardes para todos; es una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir juntamente con ustedes estos momentos tan importantes en el Programa Divino; y que, a la misma vez, es mi día de cumpleaños número 73.

Nos dice el profeta Hageo en el capítulo 2, algo aquí en el tiempo en que estaba siendo construido, reedificado el templo allá en Jerusalén; y esto tiene doble cumplimiento, lo que pasará en este tiempo.

Dice Hageo, capítulo 2, versos 1 en adelante:

“En el mes séptimo, a los veintiún días del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:

Habla ahora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo:

¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?

Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.

Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca;

y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.

La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.”

O sea, en lo que está sucediendo allá, también se está reflejando lo que Dios hará en este tiempo final; porque para este tiempo final Dios va a estremecer los cielos y la Tierra, como dice San Pablo en Hebreos, capítulo 12. Miren de dónde San Pablo tomó la base para lo que él iba a decir.

Es que hay doble cumplimiento, y algunas veces triple cumplimiento en muchas profecías; se cumple a corto tiempo, se puede a cumplir a medio tiempo, y después cumplirse a tiempo más lejano. O sea, que todas las profecías desembocan en este tiempo, y tienen su cumplimiento también.

Vean, en Hebreos, capítulo 12, verso 25 en adelante, dice:

“Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos (el Espíritu Santo es el que amonesta desde los Cielos, ya lo sabemos).

La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo (está hablando para este tiempo final).

Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.”

O sea, ciudades van a ser estremecidas y van a caer, esos edificios gigantes, todo eso va a… las altas torres, dice la Biblia.

“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

porque nuestro Dios es fuego consumidor.”

Ahora, esa profecía de Hageo, miren, el cumplimiento a largo alcance, alcanza a los que viven en este tiempo.

También en Hageo, capítulo 2, verso 18 al 19, dice:

“Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; meditad, pues, en vuestro corazón.

¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré.”

Hay una bendición grande en este proyecto; y muchas profecías correspondientes al tiempo final van a tener cumplimiento, las vamos a ver; este lugar va a ser usado, conforme al Programa Divino, para algo grande de parte de Dios que Él va a hacer.

Él ha prometido estar con nosotros, Él ha prometido que Su Espíritu estará con nosotros; y por consiguiente, donde Él está, ahí está la Obra de Dios para ser llevada a cabo; y de allí se extiende a otros lugares, a otras naciones, a otros pueblos.

Por lo tanto: “Trabajad.” Es lo que dice: “Esforzaos y trabajad.” Porque es tiempo de estar esforzados trabajando en el Programa Divino. Y esto es una parte del Programa Divino físicamente, pero que por dentro tiene un elemento espiritual del Programa Divino.

Por lo tanto, trabajad de todo vuestro corazón en la Obra del Señor en este campo de la construcción de esta Gran Carpa-Catedral; y luego veremos lo que Dios va a hacer, y será conforme a como Él ha dicho que va a ser para este tiempo final.

Después de eso verán también terremotos, maremotos, Dios va a estremecer los cielos y la Tierra; pero antes hay una bendición grande para todos los creyentes en Cristo.

Que Dios los bendiga; y adelante trabajando esforzados en la Obra de Dios, en la construcción de la Gran Carpa-Catedral; lo cual vemos, desde la obtención de los terrenos, que es un milagro. Obtener todos estos terrenos ha sido un milagro, y la construcción de la Gran Carpa-Catedral es otro milagro; es la mano de Dios interviniendo para que todo ocurra conforme al Programa Divino.

Estamos todos trabajando en ese Programa, en el proyecto más importante de construcción del planeta Tierra. No hay otro más importante. Como cuando Salomón construyó el templo, el proyecto más grande sobre el planeta Tierra era la construcción del templo, porque es una Casa para Dios.

En el tiempo de Moisés, cuando construyó el tabernáculo, ese era el proyecto más grande de aquel tiempo, mundialmente; y era algo no muy grande, pero era la Casa de Dios, el Tabernáculo para Dios.

Cuando Noé construyó el arca, ese era el proyecto de construcción más grande del planeta Tierra; era el único lugar donde, los que estuvieran dentro en el momento en que el juicio del diluvio viniera, se salvarían; y el arca tipifica a Cristo.

Por lo tanto, adelante trabajando en el proyecto divino de la construcción de esta Gran Carpa-Catedral. Como en los días de Nehemías, Zacarías también, Hageo y estos hombres de Dios y profetas de Dios, y el rey Zorobabel, en la construcción que ellos estaban llevando a cabo, pues la gloria que había tenido el templo de Salomón era tan grande, que lo que ellos estaban construyendo parecía nada; pero era para Dios y era la Obra de Dios para ese tiempo, ordenado por Dios que se hiciera de esa forma.

Pero hubo burladores (como leyó el misionero Miguel Bermúdez Marín) que decían que esos muros que estaban montando, una zorra pasaba y los tumbaba. O sea, que la construcción no era buena, pero era buena porque estaban trabajando en el Obra de Dios y trabajaban con lo que tenían, poniendo lo más que tenían para ese trabajo.

Pero siempre han aparecido burladores. ¿Cuántos burladores no aparecieron en el tiempo de Noé? Construyendo un barco, un arca, una arca en un tiempo que no llovía y en un lugar allá por el monte, que es donde más fácil conseguían la madera; pero ese era el Programa de Dios para ese tiempo; pero siempre han habido burladores.

En los días de todos los profetas hubo burladores; aun en los días de Jesús hubo burladores que se burlaban de Jesús. O sea, donde más burladores aparecen es cuando el Programa de Dios se está llevando a cabo, que aparecen para burlarse de la Obra de Dios; pero allá recibirán su recompensa.

Aquellos recibieron el diluvio; no creyeron que había agua, pero vino agua, y lo que subió el arca para salvación (el arca de Noé) fue lo mismo que ahogó a los incrédulos. Y así sucede siempre: Después que vieron el agua, eso sí, creían que iba a llover.

Noé lo creía sin verla. Ellos lo creyeron cuando la vieron; y cuando la vieron ya era demasiado tarde.

Así también habrá burladores en nuestro tiempo; pero el oído nuestro está para oír la Palabra. “El que tiene oídos para oír (para oír de Dios), oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias,” dice Apocalipsis, capítulo 2 y capítulo 3.

Por lo tanto, nuestra atención, nuestro corazón, nuestro oído y nuestros esfuerzos están en la Obra del Señor.

Adelante trabajando en este Proyecto Divino tan importante: la construcción de la Gran Carpa-Catedral. Y que Dios los bendiga grandemente, y que Dios les fortalezca y les proteja de todo peligro que haya en este lugar, por algún descuido; que les proteja. Y que Dios les cuide de los descuidos. Y que este Proyecto sea un proyecto sin accidentes de obreros.

Protéjase cada uno y proteja también a su compañero de trabajo, siguiendo las reglas que ya están establecidas por el gobierno y siendo obedientes a las órdenes que les dan los que están a un nivel más alto, como los ingenieros, el dueño de la “American Constructions” y los jefes o mayores que están, respetándolos y haciendo como ellos digan; para que todo sea en armonía, en paz, y al final: de regocijo al ver la construcción ya terminada y dedicada a Dios.

Que Dios les bendiga, y continúen pasando una tarde feliz.

Actividad Segundo Arco

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