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La construcción de la Carpa-Catedral, constituye un reto en todos los campos y demanda un gran esfuerzo del personal; por esta razón, más allá de entender los aspectos técnicos y los procedimientos de este mega-proyecto, es importante que el equipo de trabajo se identifique con el propósito de la construcción.

Otro aspecto fundamental para que la obra avance de forma rápida, es el respaldo que la familia brinda a cada uno de los operarios, pues muchas veces las labores inician a tempranas horas de la mañana y se extienden hasta avanzadas horas de la noche.

Detrás de cada obrero hay una familia que comparte un mismo sentir y está unida bajo un mismo objetivo.

 

EDWIN RODRÍGUEZ

Bueno, el trabajo de nosotros aquí es especialmente la mecánica, pero hacemos toda clase de trabajos. Si hay que hacer alguna pieza del arco, que falta o que se daña, pues se sigue fabricando… Para mí es un privilegio muy grande que Dios me ha dado de trabajar en este proyecto, donde sabemos que va a ser de gran bendición para nosotros como seres humanos, para nuestros familiares y también para el mundo entero.

DAMARI ORTIZ. Esposa — Bueno, para mí y para mi familia, mis hijos, es más que un honor trabajar en esa gran obra; era como que un sueño hecho realidad para nosotros, porque venimos deseando trabajar con las manos y con todo nuestro esfuerzo para que esa construcción se realice.

EDWIN — Nosotros tenemos una hora de entrada, que es a las 6:00 de la mañana, pero hora de salida no tenemos; puede ser 8, 10, 12, 14, las horas que sean necesarias trabajar.

DAMARI — Yo no lo molesto mucho, porque sé que es bien importante que su concentración esté en el trabajo de él porque es un trabajo peligroso y muy delicado, requiere mucha precisión. Nos comunicamos por mensaje de texto y todos los cariñitos nos los mandamos por mensajes de texto. Y para mí lo más que me importa, ¿verdad?, que él esté tranquilo, y que pueda concentrar todas sus fuerzas y energía en que esa construcción se dé, en lo que se necesite; y él se queda horas extras pero él me dice: “Me voy a quedar horas extras,” para mi tranquilidad, de que él está bien, de que está todo fluyendo correctamente, no porque yo me oponga a que él trabaje más horas, al contrario, esto es para que yo esté tranquila de que él está bien y de que está allí, que está en ese lugar. Si él necesita que le llevemos algo, allá estamos. Si él trabaja hasta tarde y no puede llegar a cenar, nosotros le llevamos la comida hasta allá. Tenemos todas sus cosas al día, todas las cosas que él necesite para trabar cómodamente.

EDWIN ­— Siempre hacemos una oración antes de salir. Aunque casi siempre los niños están durmiendo, pero - todavía están durmiendo a esa hora, pero ella es la que me… por la mañana se levanta primero que yo, me prepara todo, y es la que siempre me está apoyando para este trabajo que yo voy a hacer día a día.

DAMARI — Él nos representa a nosotros, y aunque yo no esté físicamente con él allá en la construcción o en el taller (en el caso de él), yo sé que una parte mía y de mis hijos está allí.

YADIEL RODRÍGUEZ ORTIZ. Hijo — Primero, que lo amo; pues le digo que cómo le fue, que si hizo todo, que si… cómo va la construcción; él me dice que va rápido; que estoy impresionado por el trabajo que él hace, que lo quiero mucho…

DAMARI — Nosotros estamos muy orgullosos de él, ¡y Dios le ha dado unos talentos!, y que lo ha puesto a disposición de la Obra del Señor, el orgullo es más grande.

EDWIN — Pues los dos trabajamos con fuerza, con fe, con valentía, o sea, trabajamos juntos, y yo creo que hace falta siempre una persona que apoye a uno día a día.

 

FRANCISCO RODRÍGUEZ

Para mí eso es de gran bendición, porque es una Visión que nos mostró el hermano Branham. Y yo como persona, desde pequeño, desde muy pequeño, mi madre me inculcó, y mis padres me inculcaron todo ese Mensaje del hermano Branham; y hasta que llegó el cumplimiento de esa Visión. Para mí es una bendición y un privilegio ver con mis propios ojos, palpar, que es una realidad; y que sabemos que con esta Visión de la Carpa hecha una realidad, va a ser de bendición para la humanidad, para nuestras familias, y por eso yo trabajo con amor, con estímulo todos los días.

FRANCISCO ELÍAS RODRÍGUEZ. Hijo — Me siento muy feliz y contento porque el Señor me permitió estar trabajando aquí y colaborando, aportando mi granito de arena para este gran proyecto.

FRANCISCO — Mi hijo es un hijo muy especial. O sea, ha sido un hijo muy respetuoso y yo creo que él tiene el mismo sentir que yo, de trabajar en esta obra.

FRANCISCO hijo — Me pone muy feliz, ya que él ha sido un gran ejemplo para mí, que él empezó… él lleva trabajando para la Obra desde… mucho tiempo atrás. En este proyecto cuando yo empecé, yo empecé trabajando con él. Yo sé que siempre va a estar ahí, ahí al lado para darme la mano o para aconsejarme, va a estar ahí en lo que sea.

FRANCISCO — Para mí es un orgullo que él esté aquí siendo parte de este cumplimiento de esta Visión.

 

WILLIAM GONZÁLEZ.

Yo me siento bien contento y privilegiado que de tantas personas en el mundo, ¿verdad?, que nos haya escogido a nosotros para trabajar en este hermoso proyecto, y desde el principio, estamos trabajando desde pequeños, desde mis 17 años… que a veces uno va a trabajar, caminando para el proyecto, le da un sentimiento como de emoción… y “aguanta que estás trabajando, tienes que seguir,” y es verdad, tengo que seguir porque hay que hacer, y vamos a entregar este proyecto. Y Dios nos está dando la fuerza y la sabiduría para trabajar en él, porque lo sentimos de corazón; y los deseos es de estar aquí trabajando y no irnos, quedarnos todo el tiempo… es una gran bendición, y un privilegio estar aquí trabajando.

JOSUÉ DAVID GONZÁLEZ. Hijo — Bueno, pues, la gran mayoría de mis trabajos son trabajos eléctricos, tubería, como pueden ver, lámparas. Yo aquí, pues si me mandan a hacer otra cosa, pues la hago de todo corazón. Yo me siento muy privilegiado. Yo, a veces llegó allá al proyecto y miro el arco como si fuera algo especial, deseoso de que ya estuviera todo el techo listo, ya estuviera todo el piso y estuviera esa Gran Carpa-Catedral en funcionamiento. Desde pequeño yo siempre vengo aquí los sábados. En mis vacaciones escolares yo venía para aquí todo el tiempo a trabajar en lo que sea, mayormente en el campo eléctrico, mi padre me enseñó, y en eso pues me quise desempeñar en este proyecto también.

WILLIAM — El hijo mío yo lo veo como una copia mía. Desde muy pequeño, desde 16 años, como dije anteriormente, yo estoy trabajando también fuerte, y cuando lo veo a él a esa edad, como él trabaja y lucha, pues yo me veo reflejado en él, porque así empecé yo también.

JOSUÉ DAVID — Es especial. Yo siempre he trabajado con él, yo siempre he estado con él, siempre estuve con él desde pequeño. Yo siempre decía, me quería ir con él a trabajar en vez de ir a estudiar, pero eso no se puede.

WILLIAM — Y me emociona, porque saber que mi hijo está al lado mío trabajando, luchando, y trabajando en el campo eléctrico también, y de la forma que él trabaja y hace las cosas, veo también que es la mano de Dios que está ahí envuelta en nosotros, y nos está dando la unción para hacer este trabajo. Y me siento bien contento de tener a mi hijo a mi lado trabajando conmigo, y a toda la familia, que estamos todos unidos trabajando en pro de este hermoso proyecto, el cual es la Visión de William Marrion Branham, la cual, pues, la vamos a realizar y la vamos a cumplir.

 

WILLIAM PÉREZ MATOS

Para nosotros llegar aquí hasta este punto sí pasamos por muchas etapas en trabajos afuera y experiencias que tuvimos; pero nada así igual a este trabajo, a este proyecto, que aun estando en planos y viéndolo en reuniones que se hacían antes, no es lo mismo sentir en estos momentos estar aquí, estar trabajando aquí; que no importa la hora que salgamos o la presión que tengamos por la lluvia, para mí es algo que… es todo estar aquí y trabajar aquí, sabiendo que se me enseñó desde que nací, desde jovencito, esta gran Visión; y que Dios me dé el privilegio y la bendición de trabajar aquí, ese ha sido y será mi mayor logro y deseo, de estar trabajando aquí.

WILLIAM DAVID PÉREZ ORTIZ. Hijo — Pues me siento sumamente agradecido y bendecido a Dios por esta oportunidad que me dio de poder estar trabajando en este proyecto de la Gran Carpa-Catedral; y sabiendo que es un proyecto divino y que va a ser de gran beneficio para la humanidad.

GRISELLE ORTIZ. Esposa — Desde jovencita antes de casarme, yo ayudaba a veces a Rosita limpiando la iglesia antigua. Luego al casarme con Billy pues Dios me dio el privilegio de que en algunas ocasiones trabajaba en la oficina cuando faltaba alguna de las secretarias, y más tarde me encomendaron la correspondencia. Y ahora con el proyecto de la Gran Carpa, con las facilidades de American Constructions, pues el hermano José Benjamín también me dio la oportunidad allí, que para mí pues se lo agradezco con todo el corazón; y así pues he estado, junto con mi esposo, mis hijos, trabajando en la Obra.

WILLIAM — Así como nosotros tres comenzamos desde pequeñitos trabajando con nuestro papá; siempre… mi papá pues nos llevaba siempre a la Iglesia, siempre por las tardes, desde pequeños, a recoger la basura… desde muy niños… todo eso, nosotros pues nos quedamos con eso en nuestro corazón; terminamos… fuimos adultos, terminamos con mi papá trabajando siempre en la Obra, desde muy pequeños; y así como mi papá hizo conmigo, yo lo hice con mi hijo: nunca lo obligué a que estuviera aquí, pero él siguió los mismos pasos que yo seguí como con mi papá; aun en los estudios está estudiando parte de lo que se trabaja aquí, y siempre está conmigo. Ahora mismo está trabajando aquí en el gran proyecto de la Gran Carpa-Catedral, y siente en su corazón, él, lo mismo que yo sentí y que siento en estos momentos por trabajar aquí.

WILLIAM DAVID — Pues me siento muy contento de tener la oportunidad de seguir trabajando con mi papá, con mis tíos, en este proyecto tan especial y tan importante de la Gran Carpa-Catedral. Es una unción verdaderamente grande lo que se siente cada día, de levantarnos temprano, no importa la hora que salgamos.

GRISELLE — Siempre le pedí al Señor, desde antes de casarme, tener un esposo activo en la Obra, que fuera un fiel creyente; y antes de tener mis hijos le pedí que me diera hijos que fueran para bendición, y que estuvieran en la Obra trabajando para el Señor; y Dios me lo ha concedido, ambos. Así que estoy super, super agradecida a Dios por esa bendición tan grande que me ha permitido tener; y ahora al pasar el tiempo y llegar a esta etapa, y ver que ya mi hijo tiene la edad para estar trabajando ahí, pues es una satisfacción; y yo le agradezco mucho a mi Señor, que por predestinación me haya permitido tener un hijo, hijos y esposo, que sean de bendición para la Obra.

WILLIAM — A veces mi hijo me levanta a mí o yo levanto a mi hijo, porque a veces nos ponemos a competir quién llega primero o quién sale primero de la casa. Mi esposa pues me prepara el desayuno, las vitaminas, que siempre me las hecha al bulto. Como siempre madrugo, ella entonces viene como a las 8:00 de la mañana, viene acá al proyecto, todos los días, y me trae entonces el desayuno y lo que está para el día.

WILLIAM DAVID — Pues es algo como si fuera un reto, porque siempre estamos todas las mañanas, el primero que se levante… y salimos y él prende la [1]guagua, y avanzo yo a vestirme para bajar temprano, para llegar aquí, y siempre tenemos esa competencia de quién llega primero y quién no; y así pues se adelanta el trabajo mucho en la obra, desde por la mañana, y se trabaja más cómodo, por el calor y esas cosas, y se aprovecha mucho el tiempo.

WILLIAM — Cuando uno sale en la mañana, uno siempre pues le da gracias a Dios por la familia que uno tiene, por la esposa, por los hijos; uno los deja en el hogar, pero tras de mí está ella apoyándome en todo momento. En la tarde, aunque llegue cansado, aunque llegue como llegue, siempre está igual que por la mañana. Me asiste en todo, está pendiente a la ropa, siempre me la pone al frente para yo salir rapidito, no tener que buscar las botas ni buscar nada.

GRISELLE — No sé, son muchas formas en que uno ayuda al esposo. También manteniéndolo (cuando llega a la casa) pues tranquilo, contento, y que él sienta paz en su casa cuando llega después de un día tan grande, tan arduo, de trabajo, porque son muchas horas; a veces con lluvia, a veces con un sol intenso, a veces son muchas responsabilidades, que tiene que estar en un lado y en otro. Así que lo mejor que uno puede hacer, además de las oraciones y de cuidarlo, pues es mantener un ambiente de paz en la casa cuando él llega. Y al ver a mi esposo, a mi hijo, a mi cuñado, a mi suegro, a mis papás, todos en eso, pues es una bendición, porque es también un apoyo entre todos; y viendo que todos tenemos la misma meta hay armonía, todos nos ayudamos, hablamos del Mensaje, y todo eso edifica y fortalece. Entonces para mí es una bendición muy grande que Dios nos concedió, de tener personas que tienen el mismo sentir y que tienen la misma visión, y que creen lo que Dios ha prometido para este tiempo final; y sabemos que vamos a llegar. Este proyecto es la vida de nosotros.

 

[1] Carro, automóvil, transporte.

Entrevistas - Familias

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