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Muy buenas tardes, ministros, esposas de ministros y demás hermanos y colaboradores que están reunidos allá en San Pablo, Brasil. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes, y siempre los use grandemente en Su Obra en este tiempo final.

Es para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión para compartir unos momentos de compañerismo con ustedes; y así estar conscientes del tiempo que nos ha tocado vivir, la etapa, la edad, la dispensación, y todo el Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

¿Y qué estará haciendo la Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final, en donde Dios coronará Su Iglesia, la glorificará, así como glorificó a Jesucristo, el cual hizo la Obra de Dios correspondiente a aquel tiempo; y no hacía nada sino lo que el Padre le mostraba que hiciera; y el Padre confirmaba lo que Él hacía, materializando lo que Jesús hablaba de parte de Dios.

Así también la Iglesia del Señor Jesucristo conforme al libro del Apocalipsis, capítulo 22, versos 16 al 17, estará hablando lo que el Espíritu Santo estará hablando a Su Iglesia en el Día Postrero, como hacía con Jesús.

Lo mismo que Dios por medio de Su Espíritu, le hablaba, le revelaba a Jesús, y Él lo hablaba y obraba; así la Iglesia del Señor Jesucristo estaría siendo guiada a toda justicia y a toda verdad por el Espíritu Santo, el cual le mostraría a Su Iglesia las cosas que tenía que conocer y que tenía que llevar a cabo en el Programa Divino.

Así ha obrado el Espíritu Santo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, conforme a las palabras de Jesucristo que dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” San Mateo, capítulo 28, verso 20. Y San Mateo, capítulo 18, verso 20, donde nos dice: “Donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí yo estaré.”

Por lo tanto, la presencia del Espíritu Santo ha estado desde el Día de Pentecostés en la Iglesia del Señor Jesucristo la cual nació el Día de Pentecostés, en donde nacieron, para comenzar, ciento veinte creyentes en Cristo, obtuvieron el nuevo nacimiento al recibir el Espíritu Santo.

Y así ha estado haciendo el Espíritu Santo, de etapa en etapa, durante la Dispensación de la Gracia, produciendo el nuevo nacimiento en millones de seres humanos que lo han recibido como su Salvador; y así se ha ido formando el Templo espiritual de Cristo, que es Su Iglesia, el cual llega en este tiempo final a su etapa más gloriosa de todas que es la etapa de Piedra Angular, en la cual Dios por medio de Su Espíritu coronará Su Iglesia, y traerá la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los que estén vivos creyentes en Cristo en este tiempo final, que es el Día Postrero delante de Dios; porque un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día.

Estamos en el milenio postrero, séptimo milenio de Adán hacia acá. Por eso es el milenio sabático, que corresponde en tipo y figura al séptimo día de la semana, que es el día de reposo para el pueblo judío, y por consiguiente el Día del Señor para el pueblo judío, en el cual van a las sinagogas para alabar a Dios y oír la Palabra de Dios, que le es leída.

Ese día séptimo de la semana es el Día Postrero de la semana, y representa ante la presencia Dios el Día Postrero delante de Dios, que es el séptimo milenio; porque un día delante de Dios, para los seres humanos es como mil años, nos dice Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 8, y el Salmo 90, verso 4.

Conforme al calendario gregoriano ya estamos en el séptimo milenio de Adán hacia acá, por consiguiente, estamos conforme al calendario gregoriano, en el Día Postrero delante de Dios.

Los días postreros delante de Dios, para los seres humanos son los tres milenios postreros; que son el quinto milenio, sexto milenio y séptimo milenio. Por eso es que tanto en el libro del profeta Joel, capítulo 2, y en el libro de los Hechos, capítulo 2, y en Hebreos, capítulo 1, versos 1 al 3, nos habla que Dios derramará de Su Espíritu sobre toda carne en los días postreros. O sea, para los seres humanos en los milenios postreros, delante de Dios son tres días mileniales. Tres días delante de Dios, para los seres humanos son tres milenios.

Por eso dice en Hebreos, capítulo 1, verso 1 en adelante, San Pablo hablando:

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo (hizo todas las cosas).”

Ya en los días de Jesús, cuando Él tenía de 7 a 10 de edad comenzaron los días postreros, o sea, los milenios postreros para los seres humanos.

Por lo tanto, han transcurrido ya, de los días postreros, dos de los tres días postreros; que para los seres humanos son dos milenios ya transcurridos, desde los días de Jesucristo hacia acá, y ya estamos en el Día Postrero delante de Dios, que para los seres humanos es el milenio postrero o séptimo milenio.

Por lo cual es importante que entendamos cuáles son las promesas para el Día Postrero.

Por ejemplo, Cristo hablando en San Juan, capítulo 6, verso 39 al 40 nos dice:

“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Por lo tanto, el Día Postrero tiene grandes promesas de parte de Dios para todos los creyentes en Cristo.

También nos dice en San Juan, capítulo 11, nos muestra que los seguidores de Jesús en el tiempo de Su ministerio terrenal, estaban al tanto de la promesa de la resurrección de todos los creyentes en Cristo para el Día Postrero. Por eso es que en el capítulo 11 de San Juan, cuando Jesús fue a resucitar a Lázaro, que ya tenía cuatro días de haber muerto… Recuerden que en el cuarto día Cristo resucitaría a Lázaro, el cual es tipo y figura de la Iglesia del Señor Jesucristo, de todos los creyentes en Cristo que morirían y luego serían resucitados; para los cuales la muerte, Cristo dice que es dormir, porque van a ser despertados en la resurrección.

Vean, cuando Jesucristo fue para resucitar a Lázaro, nos dice en el capítulo 11, verso 17 en adelante:

“Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;

y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.

Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.

Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.

(‘Si hubieses estado aquí,’ dice Marta. Marta dijo a Jesús: ‘Si hubieses estado aquí…’ Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto).

Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.

Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.”

O sea, que Marta estaba enterada del tiempo en que ocurrirá la resurrección de todos los creyentes en Cristo: en el Día Postrero.

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.”

Marta estaba enseñada por Jesús, de que Él resucitará a todos los creyentes en Él que hayan muerto, los resucitará en el Día Postrero. Marta estaba bien enseñada.

Y todo creyente en Cristo está enseñado por Cristo, por medio del Espíritu Santo, que la resurrección será para el Día Postrero delante de Dios, que es el Día del Señor, y también es el Día milenial o séptimo milenio.

Y sigue la conversación más adelante. Dice más adelante, el verso 28:

“Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.

Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.

Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.

Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.

María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.

Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,

y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

Jesús lloró.

Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.

Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?

Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.”

Lázaro, siendo un creyente en Cristo, es tipo y figura de todos los creyentes en Cristo que han muerto en las diferentes etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo; y siendo que el cuarto día Cristo lo resucitó, nos habla de la cuarta etapa, donde Cristo llevará a cabo la resurrección de los muertos en Cristo, estando vivos los creyentes en esa cuarta etapa de la Iglesia del Señor Jesucristo; los que estarán vivos están representados en Marta y en María, la hermana de Lázaro.

Para lo cual, en el Programa Divino de la restauración de la Iglesia está la etapa luterana, la primera etapa de la restauración de la Iglesia; segunda etapa, la etapa wesleyana; y tercera etapa, la etapa pentecostal. Ya esas etapas murieron, y los creyentes de esas etapas están en el Paraíso esperando la resurrección. Y ya estamos en la cuarta etapa, donde de un momento a otro, no sabemos cuándo, pero de un momento a otro Cristo vendrá, resucitará a los muertos creyentes en Él porque pasará por el Paraíso y los traerá con Él en Su Venida, viniendo Él a Su Iglesia.

Traerá a los muertos en Cristo que están en cuerpos angelicales, teofánicos, en el Paraíso, en la sexta dimensión; Cristo bajará de la séptima dimensión a la sexta dimensión, para traerlos con Él en Su Venida, para encontrarse con los creyentes que estarán vivos en el Día Postrero, en ese cuarto día o cuarta etapa de la Iglesia, en el programa de la restauración de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Así como en todos los tiempos han tenido un lugar de reunión los creyentes en Cristo con el mensajero de cada etapa donde comenzó la etapa de la Iglesia con el mensajero; y que se extendió a otras etapas donde el Espíritu Santo se movió con el mensajero que tuvo para cada etapa. Y los colaboradores maravillosos que Dios le dio a ese mensajero en cada edad, le dio maravillosos ayudantes a San Pablo y los demás mensajeros de Dios; también en la cuarta etapa de la restauración donde la Iglesia llegará a la restauración total, estarán los maravillosos colaboradores y ministros trabajando en el Programa Divino; y en algún lugar se cumplirá la promesa de la Visión de la Carpa que le fue mostrada al reverendo William Branham, en donde estaba el Ángel del Pacto, estaba el Ángel que le acompañaba al reverendo William Branham, y estaba también la Columna de Fuego que le había aparecido al profeta Moisés y le había aparecido a los apóstoles también en diferentes ocasiones, como a San Pedro y a San Pablo. Y eso es Cristo, el Ángel del Pacto, en Su Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, el cual dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”

En la trayectoria del Programa Divino, en la formación o creación de la Iglesia del Señor Jesucristo, construyendo, edificando el Templo espiritual, que es la Iglesia del Señor Jesucristo, la cual comenzó con el Atrio allá en Jerusalén, y luego se extendió a todo Israel; y luego pasó el Espíritu Santo a los gentiles para tener las siete etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo, que corresponden al Lugar Santo del Templo espiritual de Cristo, representado en el templo que construyó el rey Salomón, y que también construyó el profeta Moisés, llamado el tabernáculo de Dios allá en el desierto; y también tenía, no solamente atrio sino lugar santo, y también tenía lugar santísimo.

Y luego de transcurridas esas etapas, le corresponden al Lugar Santo, y pasa a la etapa del lugar santísimo, para así como fue construida la etapa del Atrio y Lugar Santo con piedras vivas, ser construido en el Templo espiritual de Cristo el Lugar Santísimo, con piedras vivas también, con seres humanos que reciben a Cristo como único y suficiente Salvador.

Y así como en el tabernáculo que construyó Moisés y en el templo que construyó el rey Salomón, estaba la presencia de Dios en esa Columna de Fuego, así estará en la etapa del Lugar Santísimo, la Edad de Piedra Angular, la presencia de Cristo en Espíritu Santo. Recuerden que Él dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.”

Por lo tanto, es importante que sepamos la trayectoria de la presencia de Cristo en Espíritu Santo, de la tierra de Israel, pasando a los gentiles por Asia Menor y Europa, y llegó volando a Norteamérica; y de ahí saber hacia dónde ha volado el Espíritu Santo para cumplir la etapa de oro de la Iglesia, la etapa de Edad de Piedra Angular, la etapa donde la Iglesia llegará a su perfección, y donde la resurrección de Lázaro, que es tipo y figura de la resurrección de los muertos en Cristo para el Día Postrero, se hará una realidad.

Recuerden, no sabemos el año y mucho menos el mes y el día, en que ocurrirá la resurrección de los muertos en Cristo; pero sí sabemos que será en esa cuarta etapa de restauración de la Iglesia, que corresponde a la Edad de Piedra Angular, a donde subirán todos los creyentes en Cristo que van a ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Y es en esa etapa donde ocurrirá la resurrección de los muertos en Cristo para encontrarse con los creyentes que estarán vivos en esa etapa de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Es en esa etapa de Piedra Angular donde la Columna de Fuego volará en una – a una Gran Carpa-Catedral que tendrá esa etapa o edad, y en donde habrá un cuarto pequeño de madera, en donde estará la presencia de la Columna de Fuego, que es Cristo en Espíritu Santo, en donde estará el Ángel que acompañaba al reverendo William Branham, y a donde fue el reverendo William Branham.

Él estuvo allí viendo todo lo que sucedía, y también lo escuchó, escuchó un nombre, el cual después él buscaba para ver cuál era ese nombre. Pero no le fue permitido hablar sobre lo que él vio allí y sobre el nombre que él buscaba luego de haberlo visto y escuchado en ese cuartito pequeño. Al cual entraban enfermos, paralíticos, ciegos, y demás personas enfermas, con diferentes problemas; entraban por una puerta y salían por otra puerta sanos, y daban el testimonio de lo que ellos habían tenido de enfermedad o problemas de salud, físicos, y habían sido sanados. Pero cuando les preguntaba: “¿Qué sucedió allí?”, ellos no podían explicarlo, no sabían cómo había sucedido, pero que antes tenían cierta enfermedad o problema físico y ahora ya no lo tenían.

El reverendo William Branham dijo que el Ángel le dijo: “Eso será la Tercera Etapa, y tú no se lo dirás a nadie.” Y la Tercera Etapa es una manifestación plena de Cristo en Espíritiu Santo en medio de Su Iglesia en el Día Postrero, en donde le dará la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto, la meta de la Iglesia del Señor Jesucristo será llegar al cumplimiento de esa Visión de la Carpa, donde recibirá la fe para ser transformado cada creyente en Cristo del Día Postrero. No importa en el país donde se encuentre, hasta allá le llegará vía satélite o internet, o de diferentes formas, como grabaciones, y también saldrá a través de libros y también a través de la prensa; y por consiguiente, ese será el avivamiento del Día Postrero para la Iglesia del Señor Jesucristo, que será producido por la Voz de Cristo, el Ángel del Pacto, clamando como cuando un león ruge y siete truenos emitiendo sus voces, conforme a Apocalipsis, capítulo 10; porque son los Siete Truenos de Apocalipsis, que es la Voz de Cristo, la que le dará el avivamiento final a Su Iglesia, y le dará por consiguiente la fe de rapto, la fe para ser transformados y raptados.

Para lo cual, la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero estará trabajando en el Programa Divino para la construcción de esa Gran Carpa-Catedral que vio el reverendo William Branham; porque ahí será la manifestación de Cristo en Espíritu Santo en el Día Postrero, y dándole el avivamiento final a Su Iglesia, y dándole la fe para ser transformados y raptados. No importa dónde las personas se encuentren, todo será transmitido desde ahí a otras naciones.

Por lo tanto, lo importante es que todos estén bien unidos trabajando en el Programa Divino que ha sido prometido para ser llevado a cabo por Cristo en una Gran Carpa-Catedral; para lo cual la Iglesia del Señor Jesucristo en la etapa de la Edad de Piedra Angular, estará trabajando en el proyecto de la construcción de esa Gran Carpa-Catedral que le fue mostrada al reverendo William Branham. Y Cristo estará respaldando esa promesa para el cumplimiento de esa Visión de la Gran Carpa-Catedral.

Y luego todos los que habrán trabajando en ese proyecto podrán decir: “Yo tengo una partecita en ese proyecto. Yo tengo una partecita en ese Programa Divino que fue prometido para ser llevado a cabo en el Día Postrero,” como los que trabajaron en la construcción del arca de Noé, podían decir: “Yo tengo una partecita en la construcción del arca de Noé.”

Por lo tanto, así como fue una señal grande y final para los antediluvianos, de que había llegado el tiempo en que un juicio divino caería sobre la Tierra como un diluvio, también será una señal grande para la humanidad, que ha llegado el tiempo para el juicio divino caer sobre la raza humana, el cual se va a desatar en el tiempo de la gran tribulación; pero antes, la Visión de la Gran Carpa-Catedral será una señal importante para toda la humanidad.

Por consiguiente, estaremos viviendo como en los días de Noé, donde hubo una señal física: el arca de Noé; para el Día Postrero habrá una señal física en donde la manifestación de Dios va a ser en toda Su plenitud, y así será una Gran Carpa-Catedral, la cual Dios le mostró al reverendo William Branham.

Por lo tanto, la Iglesia del Señor Jesucristo en esta etapa final de Piedra Angular, a la cual subirá…, así como subió de una edad a otra, y subió en las tres etapas anteriores: subió de la Edad Luterana a la Edad Wesleyana, y de la Edad Wesleyana subió a la Edad Pentecostal, luego de la Edad Pentecostal se sube a la Edad de Piedra Angular; edad para la restauración de todas las cosas; para la restauración, sobre todo, de los hijos e hijas de Dios a la vida eterna física, a obtener la adopción, que será la redención del cuerpo, la transformación de los vivos, para tener cuerpos eternos, inmortales y glorificados, y la resurrección de los muertos creyentes en Cristo en cuerpos eternos, inmortales, jóvenes y glorificados, con el cuerpo glorificado de nuestro Señor Jesucristo nuestro Salvador.

Por lo tanto, adelante con la meta de Cristo y de Su Iglesia, la meta de la Gran Carpa-Catedral. Y que Dios bendiga vuestra meta de esa Gran Carpa-Catedral.

Ministros y esposas y colaboradores: que Dios les bendiga y les use grandemente en Su Obra correspondiente a este tiempo final; y que pronto se haga una realidad la Visión de la Carpa; y que a su debido tiempo se cumpla, en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, se cumpla lo que le fue mostrado al reverendo William Branham: la Tercerta Etapa, que será la manifestación de Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, trayéndole el avivamiento final a Su Iglesia.

Agradezco al reverendo, licenciado Oswaldo Aparecido Natale, la invitación que me hizo para estar con ustedes en esta ocasión a través de la línea telefónica.

Reverendo Natale, que Dios le bendiga a usted y a su familia, y a todos los ministros y hermanos y colaboradores presentes ahí en Brasil. Y un saludo muy especial también para el reverendo Gian del Corto y su esposa Paula.

Dios les bendiga y les guarde a todos, y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final; y continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador.

Y les bendiga en vuestro proyectos de trabajo y de negocios que tengan, para así respaldar el proyecto de la Gran Carpa-Catedral. Trabajen árduamente como ustedes saben trabajar, para que también reciban bendiciones físicas; porque Dios da el poder para hacer negocios legales y productivos para bendición del que los hace y también para bendición de su familia, y para bendición de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, en los proyectos que tienen de trabajo con las empresas que tienen: Que Dios les bendiga y les prospere espiritual y materialmente también. Y en los negocios que tengan de multiniveles, también que Dios les prospere grandemente. Y en los negocios que tengan como empresarios, otros negocios que tengan de fábricas, de empresas: Que Dios les bendiga también, y les prospere grandemente en Su Obra en este tiempo final.

Continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dejo con ustedes al licenciado Oswaldo Aparecido Natale para que continúe con la actividad que tienen de ministros, esposas de ministros y colaboradores. Adelante licenciado Oswaldo Natale Aparecido.

“QUE DIOS BENDIGA NUESTRAS METAS PARA LA GRAN CARPA CATEDRAL.”

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